Mejorar la competitividad o volver más creativa e innovadora a una organización conlleva cambiar costumbres, creencias, comportamientos y hábitos de quienes trabajan en ella.

La experiencia en todo tipo de organizaciones muestra que más del 60% de los proyectos de cambio y mejora que no cumplen con los objetivos tienen como causa aspectos relacionados con su cultura.

Así como existen metodologías y técnicas para instalar o actualizar software o hacer cambios en procesos, también existen para facilitar y acelerar la aceptación y el compromiso, por parte de la gente, con los nuevos hábitos y comportamientos deseados; la Gestión del Cambio los aporta.