El Dr. Eduardo Levi Yeyati, ingeniero civil, doctor en economía y actual Decano de la Escuela de Gobierno de la UTDT disertó sobre un tema de extremo interés en la actualidad: “¿Qué debemos hacer para cambiar la Argentina?”

Abrió su argumentación planteando herencias:

La coyuntura. El valor del dólar, el déficit fiscal, inflación y crecimiento nulo durante varios años. Se presenta un dilema múltiple por la estrecha vinculación entre esas variables, que requiere una solución desde su “interior”, que retoque desde su centro con avances discretos, vista la meta ambiciosa de inflación, déficit fiscal importante y moneda nacional apreciándose.

El dilema puede resumirse como crecimiento vs. déficit fiscal, en un año electoral. Se agrega a eso una potencial amenaza de populismo que frena a los inversores.

La segunda “mochila” que cargamos es nuestro anticuado perfil productivo, frente a varios modelos: el americano, muy liberal, el nórdico, flexible, el alemán, conteniendo trabajadores de primera y de segunda, único país de Europa verdaderamente industrial y fuertemente exportador.

Se plantea qué hacer con un horizonte de unos quince años.

  1. Lograr un perfil exportador, crecer y crear trabajo. En su conjunto, el país debe cumplir con estas tres variables, mientras que, en los sectores, sus intensidades pueden resultar diversos. A la fecha, no hay ningún sector que cumpla con estas tres premisas conjuntamente.
  2. Refiriéndose al trabajo opinó que hay un sector público muy grande, que debería migrar al sector privado, junto con los actuales subsidios, directos e indirectos. A futuro, tomando en cuenta que la capacidad de los trabajadores es de media a baja, la automatización puede jugar en contra.
  3. Esto se combina con una educación de baja calidad, que forma ora para trabajos muy fácilmente sustituibles ora de altísima capacidad, mientras que lo que se demanda hoy es un perfil intermedio de técnico/operario, aunque éste no lo será a un futuro a mediano plazo.
  4. Sufrimos de un sistema educativo anticuado, una larga autopista desde el jardín de infantes hasta el título universitario, sin contar que sólo el 50% de los alumnos ingresados en estudios secundarios logra completarnos y de éstos sólo el 25% adquiere un título universitario. Todo esto es desperdiciado: ¿qué hacen los que no llegan y adónde van? Esto demuestra la estrecha vinculación entre el problema laboral y la educación. Es necesario crearles salidas a quienes caen en esa brecha, tal vez, creando grados intermedios a través de una reforma del sistema.
  5. El problema cultural, la “trampa del ingreso medio”. Los llamados “segundos tigres asiáticos”, entre ellos Indonesia, no han manifestado los crecimientos espectaculares de sus antecesores, como p. ej., Corea del Sur, si bien hay que reconocer que su gran avance inicial se logró bajo una dictadura de la familia Park. Este fenómeno tiene en Latinoamérica un componente cultural: queremos recuperar rápido lo que perdimos, pensando en el impulso de los 80 del siglo XIX, aunque eso no hubiese sido suficiente. Hay coincidencia en lo que nos falta en términos educativos, lograr un sistema de créditos universitarios que permita migrar entre carreras, que hoy se está implantando en Córdoba, pero es necesario crear títulos cortos, de dos años y una reforma en el secundario que permita la formación de docentes, procesos que requerirían al menos 10 años.
  6. Volviendo a la trampa de los países con ingresos medios, se recuperaron Europa, Japón y la mencionada Corea, pero ahí termina el avance. En consecuencia, la amenaza que se nos presenta es que, puestos en este sendero inercial, de puja distributiva y poco crecimiento, sea que NO SALGAMOS DE ELLO. En consecuencia, frente a la impaciencia actual de los ciudadanos de “cobrar” un resultado, ¡lo que corresponde, esforzadamente, es contribuir!
  7. Pensar en la necesidad de inspirar y que podemos ser mejores de lo que nos consideramos… En el 2009 el ministro Tedesco formuló un Plan de Educación 2020-2030 con 108 metas, 13 prioritarios, entre ellos que el 90% de los estudiantes se graduaran en la escuela secundaria.

¿Hay otras políticas en incubación? Sí y no. Planes que ingresan al Congreso, pero el hoy es la campaña…, pero hay que mostrar un plan de largo alcance, apoyado en algunos éxitos tempranos. Para quienes están en estado de pobreza, todos esto temas carecen de significado, lo que no ayuda a levantar la mirada de muchos.

En términos del Mercosur, se experimenta su fracaso, al ser las economías de Argentina y Brasil similares, resultando que “juntarse entre iguales” no da beneficios, con la honrosa excepción del caso automotriz. Sí es algo útil en negociaciones con economías como Europa, China y la franja del Pacífico, olvidándose de los Estados Unidos.

Para LO NUEVO falta el empuje de los empresarios, las cámaras y UN CAMPEÓN en el gobierno que lleve adelante un Ministerio de lo Nuevo. A la fecha no hay agendas al respecto, por ejemplo, un “downstream” en el agro. Los sindicatos son conscientes de lo que se avecina y es necesario elaborar un nuevo régimen laboral, que seguramente, llevará unos 5-10 años instalarlo. Se muestra la necesidad de redefinir el concepto de PyME: en Argentina el 99% de las empresas caen en esa categoría y por lo tanto, esa taxonomía no es útil. Sí sirve el crecimiento, el pasaje de pequeña a media empresa.

Terminando su exposición, el Dr. Levi Yeyati nos recuerda el triángulo de Sábato, donde se busca como gran motor la armoniosa interacción del Estado, diseñando y ejecutando políticas, el sector Científico-técnico, como generador sector de oferta tecnológica y el sector Productivo, como demandante de tecnología.

Su disertación fue muy aplaudida por la audiencia por su clara visión y poder de síntesis.

 

Ricardo Gutierrez Krüsemann

Director del ITBA

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